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División de las propiedades


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Usted no tiene que contratar a un abogado, pero la división de las propiedades en un divorcio puede ser complicada. Considere hablar con un abogado para revisar sus opciones. Una manera de hablar con un abogado es visitar un taller legal gratuito. Los talleres proveen información legal general y dan asesoría breve. También puede emplear un abogado solamente para una parte de su caso o realizar un asunto en particular en vez de que lo represente en todo el caso. Para más información, diríjase a nuestra página de internet, en la sección Encontrar Ayuda Legal.


Introducción

Uno de los asuntos que se resuelve en un divorcio es la división de las propiedades adquiridas durante el matrimonio. Las leyes de Utah reconocen que ambos conyugues contribuyen a las propiedades adquiridas durante el matrimonio, independientemente de la fuente de ingreso. El Juez podría dividir todas las propiedades matrimoniales sin importar cuál de los conyugues tenga el título de la propiedad o donde esté localizada.


¿Cómo se dividen las propiedades en un divorcio?

Las leyes de Utah requieren una distribución equitativa de las propiedades matrimoniales. Equitativa significa justa, lo cual no es necesariamente igual. Si las partes se ponen de acuerdo como parte del divorcio o anulación en cómo dividir las propiedades, el juez deberá revisar el acuerdo para asegurarse que es justo. La división de las propiedades no se puede volver a revisar después de que la orden sea final, excepto bajo circunstancias limitadas.

El decidir que es una distribución de las propiedades justa incluye varios factores, tales como cuánto tiempo duró el matrimonio, la edad y estado de salud de las partes, sus ocupaciones, los montos y fuentes de ingreso y asuntos relacionados.

Para matrimonios de larga duración, equitativo podría significar una división del 50-50, o el Juez podría decidir que es justo darle a una parte más o menos del 50% de las propiedades.

Para matrimonios de corta duración, el Juez podría poner a las personas de regreso a la posición económica que ellos tenían antes del matrimonio. En otras palabras, a él le correspondería lo que era de el al comienzo del matrimonio, y a ella le correspondería lo que era de ella.


Propiedades adquiridas fuera del matrimonio

Las propiedades que eran propiedad de los conyugues antes del matrimonio o recibidas como regalo o herencia durante el matrimonio, frecuentemente no son consideradas propiedades matrimoniales. Generalmente, cada parte mantiene sus propiedades adquiridas fuera del matrimonio, a menos que esas propiedades hayan sido combinadas con propiedades matrimoniales o si son usadas de tal manera que adoptan el estatus de propiedades matrimoniales.


Acuerdos prematrimoniales

La distribución de las propiedades entre conyugues que están en proceso de divorcio pueden establecerse a través de un acuerdo prematrimonial vigente. Bajo la Ley de Uniformidad de Acuerdos Prematrimoniales los acuerdos hechos antes del matrimonio entran en vigor al casarse. Un acuerdo prematrimonial válido podría afectar las propiedades personales y de bienes inmuebles, incluyendo salarios, otros ingresos y beneficios de jubilación. Un acuerdo prematrimonial no podrá regir la manutención de menores, el seguro médico de un menor o gastos de guardería.


Bienes inmuebles

Bienes inmuebles son tierras o cualquier cosa que esté permanentemente ligada a esta, tal como una casa u otras edificaciones. Si los bienes inmuebles fueron adquiridos durante el matrimonio, generalmente serán considerados propiedad matrimonial aún si sólo el nombre de uno de los conyugues está en las escrituras. Frecuentemente los bienes inmuebles son vendidos y el dinero de la venta se divide equitativamente entre las partes. Sin embargo, una parte podría comprar la porción de la otra parte dándole lo que hubieran obtenido si la propiedad hubiese sido vendida. Algunas veces, a una persona se le ordenará refinanciar la hipoteca a nombre de la persona que conservará la propiedad.


Propiedades personales

Generalmente, las propiedades personales son propiedades que se pueden mover. Esto incluye cosas como carros, joyas, muebles, herramientas y vajillas. Si la propiedad tiene un título legal, tal como un carro o un bote, y fue adquirido durante el matrimonio, generalmente se considerará propiedad matrimonial aún si el nombre de un sólo conyugue está en el título de propiedad. La regla general para dividir las propiedades personales es permitirle a cada persona establecer un hogar por separado. Generalmente, si hay dos cosas de algo, cada parte recibirá una de ellas.


Jubilación y beneficios del Plan de Pensiones

Jubilación y planes de pensiones podrían incluir planes de beneficios definidos, planes de aportes definidos, planes de 401(K), planes de jubilación o pensiones del gobierno federal o estatal, beneficios de empleadores privados, y algunos beneficios de jubilación de militares. Los planes de jubilación y de pensiones pueden ser regulados por leyes federales y estatales y por pólizas del plan. Como regla general, cualquier cantidad que sea aportada en cualquier tipo de plan de jubilación o de pensiones por cualquiera de las partes desde el momento del matrimonio a la fecha del divorcio, es propiedad matrimonial.

Generalmente, si ambos conyugues tienen beneficios de plan de jubilación o de pensiones, a cada uno se le otorgará sus propios beneficios. Los tribunales de Utah han reconocido que lo mejor para el conyugue que contribuya al plan de jubilación o de pensiones es recibir todos los beneficios y que el otro conyugue reciba algo de igual valor, como la plusvalía de la casa o efectivo u otra pertenencia. Si no hay nada de valor igual que se le pueda dar al otro conyugue, entonces los beneficios de jubilación podrían ser divididos.

Los conyugues se podrían poner de acuerdo entre sí mismos en cuanto a la cantidad que cada conyugue deberá recibir de la cuenta de jubilación. Si los conyugues no se pueden poner de acuerdo en cuanto a lo que cada conyugue tendrá derecho a recibir, el Juez aplicará la formula de la Corte Suprema de Utah en el caso de Woodward v. Woodward, 656 P.2d 431 (Utah 1982): al multiplicar la mitad del valor de la cuenta por el número de años que las partes estuvieron casadas y dividirlas por el número de años que el empleado ha trabajado. Por ejemplo, si el monto de la cuenta es $30,000 y las partes estuvieron casadas por 7 años y el esposo trabajó por 12 años, la porción que le corresponde a la esposa sería $8,750:

$30,000 x 1/2 = $15,000
$15,000 x 7 = $105,000
$105,000 / 12 = $8,750

Otros factores afectan esta fórmula, tal como la fecha de separación, o si uno de los conyugues ha hecho algo irrazonable, como gastar, destruir o regalar propiedades matrimoniales.

Si una cuenta de jubilación tiene que ser dividida o transferida al otro conyugue, entonces una orden especial, separada del decreto de divorcio, llamada "Orden Calificada de Relaciones Domesticas" o QDRO (por sus siglas en inglés) deberá ser firmada por el Juez. La persona que administra el plan de pensión o jubilación no podrá dividir la cuenta o pagar beneficios a un conyugue quien no contribuyó al plan sin un QDRO. Una vez que un QDRO sea firmada por el Juez y aprobada por el administrador del plan, el administrador del plan dividirá la cuenta o pagará los beneficios de acuerdo al QDRO, en vez del plan de pensiones.

La mayor parte de los administradores de plan de pensiones tienen un paquete QDRO con las instrucciones y una muestra de documentos o formularios. La persona cuyo nombre está en la cuenta tendrá acceso a la información de la cuenta y podrá solicitar un paquete. Si el otro conyugue solicita información del plan, el conyugue cuyo nombre aparezca en la cuenta tendría que firmar una cesión.

Información y una muestra del formulario QDRO son parte de las entrevistas de Divorcio" y "Estipulación de Divorcio" en el Programa Electrónico de Ayuda del Tribunal (OCAP).


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Page Last Modified: 12/5/2013
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